Resinado, Aprovechamientos forestales
Que quien tiene un bosque tiene un tesoro no es nada fuera de la verdad, y mucho más antes cuando se sabían y se podían hacer muchos usos forestales, que en la actualidad por avances en la fabricación y por los costos de mano de obras son impensables.
Uno de estos era el resinado de los pinos.
Una tarea paciente y costos por las fechas cuando se hacía porque suponía estar todo el día a la intemperie y por lo pesado que eran las macetas y resinas extraídas, con la que se obtenían aguarrás, trementinas y otras materias para entre otras la fabricación de pinturas y breas.
Una de los aprovechamientos que daban de comer y creaban o empleaban muchos jornales eran los resineros, como en todas partes se precisa una pericia para no dañar o mejor dicho dañar mínimamente al árbol para que se pudiera seguir resinando y dos para que no se muriera o se viese afectado por plagas.
Eran otros tiempos donde no proliferaban los incendios ya que entre otras cosas se iban los jornales si se quemaba, no como ahora que en gran parte el aprovechamiento es muy diferido o se realiza por el personal ajeno a las zonas rurales, como son los urbanitas y los ecologistas de fin de semana o de puente.
La verdad es que llama poderosamente la atención visual ver las pinadas y los cortes que tienen los pinos dos y tres tiras en muchas ocasiones.
Básicamente consistía en hacerle un corte de unos 30 cm, verticales donde se le retiraba la corteza colocando en la parte inferior una regleta metálica en V para facilitar la recogida y llenado de toda la resina rezumada por la franja de tronco descubierta.
Debajo de esta regleta en V se colocaba una maceta que se apoyaba en un clavo.
Pasados unos días que la herida dejaba de resinar se procedía a realizar una segunda franja a continuación, y se repetía la operación.
Franja resinera con una gota de resina reciente.
En cada temporada dependiendo del tiempo daba lugar a uno o más cortes. para otros años pasar a otros lados del mismo pino.
Como cualquier otro aprovechamiento era controlado y gestionado por la administración forestal y por os agentes forestales en la asignación de parcelas de pinada, para evitar abusos , daños excesivos y robos de resinas.
Ahora se puede decir que en España se ha eliminado este tipo de aprovechamiento, no así en otros paises donde la mano de obra es mucho más económica.
Por contra los incendios en estas zonas hay que controlar o mejor dicho conocer la facilidad de que por estas zonas de resina seca suba el fuego a las copas pasando de un fuego de matorral con poca fuerza y virulencia a uno de copas mucho más peligroso y dificil de extinguir.
Esto nos puede llevar a reflexionar con la experiencia que cada uno tenemos en la extinción de incendios, su comportamiento esperado y real, y que lo que nos sirve en unas zonas no sirven o son muy diferentes para otras.

